Relato de pies

     

Carlos estaba en un  bar tomando un café cuando algo le cambio la cara, vio una chica guapa 
tomando algo con los pies descalzos, unos pies muy morbosos y empezó a mirar la chica
y sus pies. La chica se dio cuenta y le fijó. Él se puso serio pensando que la chica se enfadara pero no,
le sonrió a Carlos que también empezó a sonreír, ella se miraba los pies y le miraba, entonces Carlos se
acercó y le dijo: "¿qué tal?"  y ella le respondió: "¿quieres sentarte?" Carlos respondió que sí y él y Manuela,
así se llamaba la chica, se presentaron, ella le preguntó el  porqué de mirar tanto sus pues y Carlos
contestó que estaban muy guapos, entonces Manuela se echó a reír: "ah te gustan solo mis pies", "no, no
me gustas toda, lo que pasa es que a mí los pies me gustan particularmente" respondió Carlos.

Manuela entonces preguntó a Carlos si quería darse un paseo con ella y Carlos que tenía otras cosas
que hacer respondió que sí encantado, posponiendo en su cabeza sus compromisos. Ella volvió a ponerse 
sus chanclas hawaianas  y salieron del bar, se fueron a un parque cercano, caminaron un poco y se sentaron en un
 banquillo, entonces Manuela  se separó otra vez de las  hawaianas y le preguntó si de verdad pensaba que sus 
pies estaban guapos y Carlos dijo  que eran de los más guapos que vio nunca y Manuela entonces le pregunto: "¿qué te
 gustaría hacer con mis pies?" Carlos se puso rojo de repente pero pudo contestarle que le habría  encantado 
entretenerse con ellos durante horas y besarlos poco a poco, Manuela entonces contestó que era raro encontrar a alguien
 con este gusto y que a ella le encantaban  los chicos con este morbo y que de echo tuvo un novio que se pasaba
horas besándole los pies, "Que suerte tuvo tu novio" , Manuela se echó a reír otra vez y preguntó a 
Carlos si quería tener la misma suerte que su novio, por qué no le invitaba  por la noche a su casa  y Carlos
contesto que sí muy rápidamente, entonces quedaron así que a las 22.00 habría ido a su  casa .

Así quedaron y a las 10 después de cenar ella se presentó puntualísima a su casa, él le abrió  la puerta,
Manuela  endosaba unos zuecos y a Carlos le entró un morbo increible, le invitó a sentarse en el sofá con
 él, empezaron a hablar de todo un poco y entonces Manuela puso un pie encima de la pierna de Carlos que
 empalmó al instante, empezó a acariciarle el pie, ella se puso tumbada , él empezó a darle besitos,  lamidas y
 se veía como se moría de gusto. Empezó a  hacer lo  mismo con el otro pie, ella entonces le tocaba  su paquete
 a través de los pantalones, Carlos empezó a comerle  dedito a dedito, ella gemía de placer, hasta que empezó 
a  comerle el coño también, lo tenía rasuradito y  pronto se fueron  a la cama y se pegaron un polvo impresionante
 y luego otro y otro más y mientras la follaba encima de ella con los pies en su cuello se los volvía a lamer , se
 corrieron unas  cuantas  veces y se quedaron rendidos en la cama durmiéndose poco después.

La mañana siguiente Carlos se despertó, ella no estaba, encontró en la cama un papel
con este mensaje: " Yo y mis pies te agradecemos la noche que nos has regalado, esperamos que
otro día vuelva a suceder, pero te llamaré yo, cuando pueda, porque mi novio va a volver esta noche
de un viaje de negocios, pronto se volverá a ir y si tu quieres volveremos a visitarte, besos Manuela".